La encrucijada de Morena
La reciente visita del presidente de México a Tlaxcala que desató una oleada de publicaciones en torno a una fotografía donde se aprecia un gesto de negación por parte del Presidente a Lorena Cuellar, viene a confirmar algo que desde hace algunos meses se visualizaba: Lorena Cuellar no es bien vista por los morenistas.
Independientemente de sus orígenes priístas, luego perredistas, petistas y otros mas, Cuellar se ha mostrado aislada de sus correligionarios ahora morenistas en distintos eventos, cabe señalar que su cargo como delegada federal puede ser un impedimento en eventos públicos, no asi en eventos partidistas privados.
Esto se lo comento debido a información que nos llega desde las cúpulas del partido, donde se han mantenido reuniones para definir quién dirige los rumbos en Tlaxcala con la notoria ausencia de Cuéllar o alguno de sus representantes, en cambio Dulce Silva, Joel Molina, y Ana Lilia Rivera son convocados y partícipes de los acuerdos nacionales en este partido.
Los seguidores de Cuéllar están llenos de incertidumbre por el reciente anuncio del Presidente al declarar que quién quiera participar en las elecciones próximas, deberá renunciar en Octubre, de buscar la candidatura Lorena, dejará el gran puesto que ostenta con el riesgo de no obtenerla y quedarse sin nada, esto es lo que preocupa a los seguidores de Cuéllar, por ello buscan a toda costa afirmar y asegurar que ella es la ungida.
Por otro lado si como dicen las encuestas Morena está a la cabeza en la preferencia del voto, sin duda es por el efecto aún vigente del obradorismo, sea una u otra la candidata no pesará mucho, lo que si puede afectar esa intención es el hecho del supuesto nepotismo realizado por Lorena con su yerno al asignarle de forma directa la construcción de las universidades Benito Juárez, y que de ser cierta la investigación pondría en serios aprietos a Morena al considerar tolerancia a la corrupción.
