¿División hasta en la 4 T? y Trumpismo fortalecido
Por: Julio Gachuz Heras
El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha demostrado una vez más su punto débil, y el Gobierno de Donald Trump ha logrado conectar los golpes necesarios para mandarnos a una esquina.
Como cualquier otro Gobierno, negociar con la potencia americana siempre es iniciar de entrada con una evidente desventaja, esta vez no le quedó de otra a AMLO que ceder ante la presión de elevar los aranceles, aunque suene difícil pensar en una negociación entre iguales, (hablando de las condiciones de cada país) considero aún más difícil hacerlo con un Presidente, que cada que se le ocurra, se sienta presionado, quiera desviar la atención, o lo utilice con fines electorales, puede lanzar amenazas en Twitter y poner en shock al gobierno de la Cuarta Transformación.
Ahora se deberá cumplir con los compromisos migratorios acordados, para que Trump cumpla con los acuerdos comerciales.
Pero desviemos la atención del ajetreo de política exterior con Trump y el supuesto acuerdo al que se llegó o si hay o no un acuerdo secreto y ahora fijemos nuestra mirada en lo que sucedió con nuestra política interior.
Primero, antes de que revelara la negociación del acuerdo entre ambos gobiernos, el de AMLO convocó a un acto de “Unión” en la frontera (Tijuana) ante los amagos de Trump de imponer aranceles a las exportaciones mexicanas, lo que dividió y generó críticas de varios sectores de la sociedad, al Acto de Unidad en Defensa de la Dignidad de México, la Iniciativa Privada (IP) lo tacho de innecesario e inútil.
En momentos de extrema presión, lo que menos se esperaría de nuestra clase política sería la unión ante las amenazas externas, pero esto no fue así.
Aunque la bancada del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) en el Senado y en la Cámara de Diputados asistió con algunas excepciones, era lógico que se esperara su participación en el mitin, junto con algunos Gobernadores de partidos opositores a los cuales por obvias razones les convenía quedar bien con AMLO, caso contrario con los legisladores de los partidos de oposición, quienes manifestaron tajantemente su negativa de participación en el acto de Tijuana.
Ejemplo de ello, el líder del Partido Acción Nacional (PAN), Marko Cortés quien escribió en Twitter que no es con mítines que se debe responder a las afrentas hechas por Donald Trump.
Lo que observamos a primera vista es como nuestra clase política, empresarial, sindical y hasta de la sociedad civil, no pueden unirse al el llamado del Presidente, ante la amenaza de un enemigo externo en común como Trump, y dejando de lado el que fuera un mitin sin mayor relevancia, porque sabemos a los acuerdos que se llegaron después, sin importar si se es de derecha o de izquierda, si apoyas a la 4T o no, la imagen mostrada hacia el exterior debió de ser que tenemos una clase política que reacciona en bloque ante las habladurías y chantajes de Mister Trump, dimos otra muestra de debilidad.
Pero parece que no solo ahí hay ruptura, dentro de la Cuarta Transformación que también se vislumbra una división, cuando el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, se manifiesta en contra de la “Diplomacia secreta”, ante el supuesto trato en lo oscurito que Donald dice que se firmó y que Marcelo Ebrard (encargado de la Secretaría de Relaciones Exteriores) niega.
Muñoz Ledo habló para el noticiero de Carmen Aristegui y dijo lo siguiente “Trump nos aprieta cuando quiere, nos aprieta económicamente, pero nosotros le damos todo”
Se muestra un evidente descontento con los acuerdos migratorios pactados, el Presidente de la Mesa Directiva criticó severamente al negociador estelar del acuerdo del lado mexicano (Marcelo Ebrard) por la concentración de funciones, ya que el tema de migración le compete a la Secretaría de Gobernación.
Veamos si no hay escisión en Morena con esa voz crítica y en contra del Obradorismo, como en su momento lo hubo en la corriente democrática del PRI, con Cuauhtémoc Cárdenas y el propio Muñoz Ledo para fundar el PRD o el mismo Obrador que salió del PRD para fundar Morena, aunque lo dudo con Muñoz Ledo, su tiempo en la política ya pasó tal vez sus aspiraciones ya no son tan grandes como cuando iniciaba su carrera política, pero tampoco le importa quedar bien con el poder político.
Mientras tanto Trump nos tiene al borde del knokout, como un boxeador que se sabe ganador en la pelea, así inicia Donald Trump su campaña para la reelección, con mucha más fuerza, cumpliendo con sus promesas en materia migratoria y utilizándonos como muro fronterizo (una especie de filtro migratorio), con la máscara de “tercer país seguro”.
El discurso xenófobo sigue ganando, y el electorado de Trump apunta a mantenerlo en la Casa Blanca por 4 años más y si esto se cumple no podremos hacerle frente, continuará utilizando a nuestro gobierno como marioneta, necesitamos una clase política unida y que respalde al Presidente ante “más si osare un extraño enemigo”, aunque la paradoja es que no pensamos así, y el enemigo del mexicano es el mismo mexicano y aquí está reflejado en el terreno político.
