Rosario Robles si, ¿Peña Nieto no?
Por Julio Gachuz Heras
Largas han sido las noches de Rosario Robles Berlanga dentro del penal de Santa Martha Acatitla por la responsabilidad de los desvíos en las Secretarías deDesarrollo Social (Sedesol) y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en el sexenio de Enrique Peña Nieto (EPN) cuando era la titular bajo el esquema de la “Estafa Maestra”. Atrás han quedado sus cálidas noches en su casa de Coyoacán, lejos están los días donde a Chayito se le veía tranquila, soberbia dentro de la cúpula Peñanietista, todo eso ha quedado atrás.
El Gobierno de la Cuarta Transformación prometió cero tolerancia a los actos de corrupción, y Rosario se encuentra tras las rejas mientras su proceso se lleva acabo, como medida cautelar ante una posible fuga del país.
Pero acaso será Rosario una de las sacrificadas para salvar a todo el sistema que estaba sobre de ella o ¿Por qué no llamar al excandidato presidencial José Antonio Meade, Alfredo del Mazo, o incluso al mismo Enrique Peña Nieto?
Todos los caminos parecen llevar hasta Peña.
El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador(AMLO), se encuentra frente a un gran reto, llevar ante un juez y posteriormente a la cárcel a un expresidente por actos de corrupción, seria histórico, cuando menos en nuestro país.
Que la justicia alcance a Peña Nieto se ve aún lejos, el que EPN pise la cárcel se deberá a la presión que se pueda empezar a generar en la 4T, como una forma de dar legitimidad si la cosa se pone color de hormiga, utilizar esa válvula de escape si el proyecto transformador de AMLO falla, ahí si veo a Peña en la cárcel.
Meade y Videgaray parecen más alcanzables, junto con todos los demás implicados.
Algunos argumentan venganza o persecución política en el caso Robles, simplemente se le está imputando por los delitos que cometió, gran diferencia y contrario a lo que pasaba en sexenios pasados, que era absolutamente nada en materia anticorrupción.
El mensaje que se manda está más que claro, cero tolerancia a la corrupción y la impunidad, ya lo dijo el Titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) Santiago Nieto, quien si fuera un perseguido político en el sexenio pasado, “el hecho que una exsecretaria se encuentre en este momento como medida cautelar en prisión preventiva en razón de sus actos, no es una persecución política ni venganza, lo que se busca es el cumplimiento de las normas del Estado Constitucional de Derecho”.
Que en verdad se persiga y se castiguen los actos de corrupción de cuello blanco, en verdad ya representa un verdadero cambio.
AMLO dice respetar la autonomía del Poder Judicial, no quiere repetir las prácticas del antiguo régimen Priista que mantenía subordinado tanto al Legislativo como al Judicial, bueno eso es lo que dice en el discurso, pero la realidad es que tiene el visto bueno desde la presidencia que se retomara el caso de la Estafa Maestra.
Podrás haber votado por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) o no, podrás simpatizar o no con la 4T, pero lo que sí es verdad es que tener a un funcionario de alto nivel enfrentando un juicio, ya representa un verdadero cambio cuando menos en materia anticorrupción.
Rosario es solo el primer escalón de varios más, que llevan hasta Peña Nieto, si las investigaciones continúan su curso, será inevitable que veamos a la última camada del grupo Atlacomulco frente a los tribunales.
El Gobierno de AMLO, tiene ante sí una gran tarea, cumplir con su promesa de acabar con la corrupción, esa corrupción que pudre nuestro sistema político, que esta entrañada en nuestra cultura, que lleva a considerar como delito no grave enriquecerse y desviar cientos de millones de pesos del erario público que eran destinados para las personas más necesitadas y vulnerables de nuestro país.
Ivonne Ortega quien contendiera para la Presidencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI) renunció a la militancia, argumentando que el proceso electoral fue fraudulento y en favor de Alejandro Moreno, a quien ya tacho “del Presidente del Fraude” y calificó el acto como uno de los más vergonzosos en la vida democrática del PRI, A Ivonne se le olvida cuando al dirigente lo ponía aquel que estuviera en los Pinos. El PRI, cambiar para no cambiar nada.