Xenofobia en el norte y en el sur de la frontera.
Por: Julio Gachuz Heras
El racismo y la xenofobia son conceptos ampliamente estudiados y sumamente arraigados en la cultura de los Estados Unidos de América, que se han fortalecido con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, el discurso de odio y las políticas antinmigrantes implementadas en la era Trump han retumbado fuerte en la sociedad norteamericana especialmente en los norteamericanos de origen, en los de piel blanca.
Esta retórica de odio impulsada desde la sala oval ha alimentado a algunos grupos de extrema derecha que ya estaban ahí desde antes, pero que ahora se han organizado para lo que ellos definen como patriotismo, un acto de protección a la soberanía estadounidense, pero con la visión supremacista blanca que reapareció con la llegada de Trump y han usado las redes sociales para organizarse y reclutar a sus filas a adeptos que compartan sus ideales.
En un portal de Facebook con el nombre de “United Constitutional Patriots”, puede apreciarse una foto de perfil que dice “Liberty of Death” (LIBERTAD O MUERTE). Dicha página tiene un total de 6 mil 310 seguidores, otro portal con el nombre de “United Constitutional Patriots – New Mexico Border Ops” cuenta con al menos 5 mil 738 miembros, en ambas cuentas la interacción con mensajes xenofóbicos que incita a la violencia contra los migrantes, es continua.
Las migraciones de centroamericanos hacia Estados Unidos han sido comunes desde años atrás, los migrantes siempre han ido en busca del “American Dream”, abandonando sus países de origen, que mucha de las veces no puede ofrecerles una vida digna, ya sea por la falta de desarrollo económico que impacta directamente en la falta de trabajo, o algunas veces la inseguridad por la que atraviesan estos países vecinos.
El número ha ido en aumento en los últimos meses, esto debido a las llamadas “caravanas” de migrantes, que buscan llegar en masa a la frontera norte de México con el objetivo de protegerse.
Ante estos hechos los grupos supremacistas se han movilizado al igual que la Guardia Nacional (por orden de Trump), hacia la frontera sur de la Unión Americana, buscando detener a las caravanas migrantes. Los denominados Cazadores de migrantes acampan en la frontera para “según ellos” ayudar a la guardia fronteriza a capturar migrantes, con el argumento de que son ladrones, pandilleros y asesinos, que vienen a Norteamérica a continuar con sus fechorías.
Los migrantes hoy día sufren una criminalización.
Estos grupos tienen la bandera del racismo bien puesta, y la xenofobia (negación al extranjero, sobre todo si no es blanco y migra desde países, donde hay una gran número de poblaciones indígenas) a tope, “La xenofobia ha sido un vehículo permanente para justificar acciones –bélicas y diplomáticas—y lograr adhesiones populares frente a conflictos de frontera o soberanía” (CEPAL. Serie Políticas Sociales)
“Parte importante de los conflictos étnicos y problemas de xenofobia a escala global tienen su origen en las migraciones, fenómeno que hoy cobra especial intensidad debido a la mundialización de la economía de libre mercado, la apertura de fronteras políticas, los acuerdos de integración económica regional (NAFTA, MERCOSUR, Comunidad Europea y otros) y, de manera especial, por los desequilibrios y las brechas económicas entre diferentes países y zonas del mundo” (CEPAL. Serie Políticas Sociales)
Estos civiles portan uniformes camuflajeados y armas, pero no portan ninguna insignia militar, ellos realizan detenciones de manera ilegal haciéndose pasar por agentes de la ley. En vídeos subidos a las redes sociales, se puede apreciar como son capturados más de un centenar de migrantes, a quienes tienen de rodillas mientras les realizan un interrogatorio.
Las implicaciones de querer alcanzar el sueño americano son sumamente riesgosas, pues desde que los migrantes centroamericanos llegan a la frontera sur de nuestro país se topan con los Mara Salvatrucha quienes los extorsionan, otro peligro es abordar el tren de carga “la Bestia” para transitar por territorio mexicano, durante su trayecto enfrentan la inseguridad del centro y el norte de nuestro país, viven en carne propia el infierno que ha desatado la lucha contra el narcotráfico, ahora otro de los problemas a los que se enfrentarán son a estos grupos extremistas posados en la frontera, como el grupo llamado Patriotas Constitucionales Unidos (UCP) por sus siglas en inglés, ya suficiente tenían nuestros hermanos centroamericanos y nuestros propios connacionales con los abusos a los Derechos Humanos que cometen las autoridades migratorias.
Pero los ataques que sufren los migrantes no solo es de aquel lado de la frontera, de este lado el odio contra el migrante centroamericano comienza a crecer, se reportan incidentes en Tijuana de protestas por la presencia de migrantes, argumentan que están inconformes por el peligro que representa para la seguridad de sus familias. Las redes sociales también arden con el hashtag “Haz patria, mata un Hondureño”.
El descontento por las políticas de puertas abiertas de la Cuarta Transformación comienza a percibirse en los estados del norte, las personas comienzan a sentir que su status quo se ve amenazado, al igual que en E.E.U.U.
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se enfrenta a un flujo migratorio inédito y Trump presiona al gobierno de México para que actué con las caravanas.
Hace unos días se reportó que militares mexicanos desarmaron a un par de efectivos de la Guardia Nacional en territorio estadounidense, a lo que Donald Trump calificó como una táctica de distracción en beneficio de narcotraficantes.
“Recientemente, soldados mexicanos desarmaron a nuestros soldados de la Guardia Nacional, probablemente como táctica de distracción para los traficantes de drogas en la frontera”. Más vale que no vuelva a suceder” escribió Trump en su cuenta de Twitter.
El líder de Patriotas Constitucionales, Larry Mitchel Hopkins quien fue detenido en días pasados menciona que “quiere proteger a los estadounidenses de esta invasión, porque esto es una invasión”.
La violencia en sí, no resuelve el problema con esta clase de mensajes, Donald Trump continuará inspirando a más grupos blancos nacionalistas y fascistas, perfecto para la época electoral que se avecina, volverá a utilizar la estrategia que tan buenos resultados le entregó, sembrar el odio en los inmigrantes.
Mientras tanto, la postura del Gobierno de AMLO, me parece acertada, no contestar a las provocaciones de Trump, no es obligación de Obrador contestar a los twitts que genera a diario, a nadie le conviene un enfrentamiento.
