Zamudio salió en hombros
Por Ernesto Gutiérrez
La comparecencia del secretario de Salud, Rigoberto Zamudio, en el Congreso local, rompió los pronósticos.
Por tratarse del sector de más interés para la gobernadora Lorena Cuéllar, el funcionario llegó bien armado para responder los cuestionamientos de los legisladores, principalmente, los de oposición.
Y tal fue su desempeño en su presentación, y en la ronda de preguntas y respuestas, que se echó a la bolsa ni más ni menos que a las diputadas Alejandra Ramírez y Blanca Águila, del PAC y del PRI, quienes han acudido a estas comparecencias con machete en mano.
Evidentemente, el perfil y la preparación de Rigoberto Zamudio fue notoria. También su habilidad para aclarar con contundencia las preguntas de los integrantes de la legislatura local. Mostró disposición y apertura al diálogo, y también humildad, no solamente para aceptar que aún hay trabajo por hacer, sino para reconocer que en el Congreso hay un legítimo interés por mejorar la salud.
En tal sentido, el titular de la Sesa expresó su simpatía por las reformas que, en materia de salud mental, impulsa la priista Blanca Águila, así como la reciente enmienda a la Ley de Salud, para prevenir el cáncer en mujeres, a iniciativa de Alejandra Ramírez.
Realmente, los cuestionamientos no estuvieron fuera de lugar. Ambas partes estuvieron plenamente conscientes que la calidad de la salud requiere trabajo en equipo, y fue alentador descubrir que, en esta sexta comparecencia, hubo interés y voluntad de trabajar de la mano para servir a los tlaxcaltecas donde más lo necesitan.
