El ITE cuela los mosquitos y deja pasar los elefantes
Víctor Rodríguez
Las elecciones 2021 han evidenciado la incapacidad de este instituto para fortalecer la democracia.
El Instituto cuesta una millonada a los tlaxcaltecas, buscando protagonismo y justificación a sus salarios ha emitido observaciones y sanciones por publicaciones, por bardas pintadas, entre otros detalles, sin embargo esas acciones no representan un peso preocupante en la equidad de campañas que realizan los partidos, unas publicaciones fuera de tiempo o algunas bardas no son determinantes en la opinión o preferencia electoral.
Lo que si es un instrumento muy utilizado para influir en el tema mediático son sin duda las encuestas, que son supuestos estudios para conocer en determinado momento el sentir electoral de la población, no obstante, para que este ejercicio sea efectivo debe de realizarse bajo parámetros y muestreos bien definidos, lo que a todas luces las encuestadoras no hacen, aún las de mas prestigio tienen muestreos muy bajos, con muy poca o nula labor de campo, la mayoría son realizadas via telefonica que por supuesto se pueden truquear.
La mayoría de los ciudadanos prefiere no decir por quién va a votar, es falso indicar basado en encuestas que candidato va arriba o abajo en las preferencias, la lista nominal es de 945 mil 759 ciudadanos. según INEGI en el estado, mientras que los muestreos de las encuestadoras no pasan de 3 mil llamadas, según ellos y su cabecita que se inventa estadísticas matemáticas, es suficiente ¿Ud. les cree?
El caso es que llegan a ser agenda del día, periodistas parciales las ocupan para arengar a su patrón o en su caso defenderlo, y los ganones son los encuesteros que se venden al mejor postor.
Es ahí donde el ITE debería regular, certificar y sancionar a quienes realicen este ejercicio con fines de publicarlo, ciegos sordos y locos se hacen que no es de su competencia, y ni que decir del legislativo que en estos momentos están en campaña y colgaron su letrero de no interrumpir.
Distractores como los espacios concedidos a la comunidad LGBTQQ+ de forma obligatoria en los cargos públicos, son los que utilizan para proyectar un trabajo de «Vanguardia o de moda», sin embargo deberán dar la cara a otras minorías que merecen por mucho esos espacios, como las etnias, el sector de discapacitados, adultos mayores, víctimas de delitos, etc. etc. Que tienen derechos políticos basados en la constitución y no en la preferencia sexual.
Es una lástima que quién dirige esta institución carezca de visión social, influenciada por modas e intereses particulares nos cobran de lo lindo a los tlaxcaltecas sus parciales servicios.
