El millonario proyecto de alumbrado público solar fallido en la administración de Mariano Gonzalez Zarur
La millonaria inversión utilizada para remodelar la imagen urbana de la ciudad de Apizaco, incluyó la instalación de alumbrado público con tecnología solar, este sistema requiere además de celdas de captación solar, baterías de almacenamiento de energía muy costosas.
Por ello el Ayuntamiento de Apizaco tomó la decisión de realizar el cambio de sistema a alimentación eléctrica cableada, Lo cual implicó una nueva inversión pero sobre todo la muestra de un proyecto millonario fallido en la administración de Mariano González Zarur.
Hoy sólo quedan vestigios de los soportes de las celdas solares y las baterías que son utilizadas por las palomas para su descanso, sin dar cuenta de el dinero que se pagó del bolsillo de los tlaxcaltecas para este proyecto.
De la administración de Mariano González Zarur queda de igual forma el Ineludible hecho de haberse enfrascado en un pleito personal con Héctor Ortiz Ortiz que llevó al estancamiento y cancelación de proyectos como la plaza bicentenario y la central de abastos de Tlaxcala cuyas ruinas aún permanecen en Xaltocan.
Además de la misteriosa desaparición de toneladas de fertilizante de la noche a la mañana, cuestión que nunca aclaró ni logró dar con su paradero.
Héctor Israel Ortiz Ortiz otro ex-gobernador que dejó indignación en el sentir de los tlaxcaltecas por la acusación en su contra de sustraer equipo médico de hospitales públicos para equipar un hospital privado, además de el ineficiente puente construido en el crucero de la vía corta a Puebla en Santa Ana Chiautempan.
No así el caso del gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez quien en menos de los seis años de gobierno de sus antecesores logró consolidar obras que transformaron el Estado, mostrando que cuando hay capacidad para gobernar en menos tiempo cuadruplicó la inversión y transformó su tierra en el ámbito social con becas, apoyos, y programas de abatimiento del rezago social, así como la construcción de hospitales e infraestructura deportiva y ni que decir de las vías de comunicación de Tlaxcala.
Esto nos muestra que no es el partido el bueno o el malo sino el candidato o el gobernante en su caso quien hace prosperar o retrasar el desarrollo de Tlaxcala. esperemos que en esta nueva elección política quien acceda a la silla gubernamental tenga la capacidad de por lo menos igualar la gestión de marco Antonio Mena Rodríguez y en el mejor de los casos superarla.
