Familia y amigos velan los restos mortales del reconocido ciclista Miguel Arroyo «El Halcón de Huamantla».
El deportista tlaxcalteca pereció la noche del pasado jueves debido a complicaciones en su salud.
Con una profunda tristeza, familiares, amigos y comunidad tlaxcalteca, se reunieron el día de hoy en la que fuera la casa de vida e infancia del ciclista huamantleco Miguel Arroyo Rosales, quien pereció el día de ayer, a consecuencia de un paro respiratorio a los 53 años de edad.
El cuerpo del ciclista, reconocido internacionalmente al competir en diversas justas deportivas poniendo en alto en nombre de México, como el Tour de Francia, el Giro de Italia y La Vuelta de España durante la década de los 90, arribó esta tarde a su domicilio, ubicado en la calle Matamoros Poniente, en la ciudad de Huamantla, donde fue recibido para rendirle homenaje y que personas cercanas pudieran darle el último adiós.
Los familiares de Arroyo Rosales permanecían serenos aunque consternados por tan dolorosa pérdida y agradecieron su asistencia a cada una de las personas presentes, las cuales se turnaban respetuosamente para pasar al lado del féretro de madera y brindarle unas palabras de despedida a la icónica figura del deporte estatal.
Las coronas y las flores abarrotaron el sitio, como un sentido homenaje al «Halcón de Huamantla», como cariñosamente se le conocía en el medio y también la prensa local se dio cita para documentar el momento, aunque los deudos pidieron que por respeto al luto de la familia, únicamente se tomaran fotografías desde la parte exterior del pequeño cuarto donde el ciclista es velado.
Del mismo modo, la familia comentó que mañana sábado 1 de febrero, se realizará la misa de cuerpo presente en la Basílica de Nuestra Señora de la Caridad y posteriormente el féretro recorrerá el parque central del municipio, donde se le hará un homenaje póstumo.
