10.9 C
Tlaxcala
23 septiembre, 2021
Alejandro López Bonilla

Un nuevo mexicano. Covid-19 adquiere la nacionalidad mexicana

Un nuevo mexicano. Covid-19 adquiere la nacionalidad mexicana

Por: Alejandro López Bonilla

La vida que conocíamos cambió. Después de años de controlar a la naturaleza mediante la explotación forestal, extracción de recursos en las materias primas, contaminación del medio ambiente, la extinción de diversas especies, la destrucción de hábitats naturales, la ampliación de la industrialización y de las ciudades y, cabe destacar, el control insaciable de pensar que el ser humano es dueño y amo del planeta tierra. Todo eso ha cambiado. Lo que el ser humano creo de manera imprevista y espontánea ha sido un parteaguas a todo lo que pensábamos. Con la llegada del coronavirus todo cambio. Un virus visiblemente imperceptible al ojo humano ha controlado la vida humana, la economía, los estados y la salud de millones de personas en el mundo.

En México el Covid-19 ya se ha naturalizado. Es decir, ya tiene la nacionalidad mexicana. Desde Wuhan, China para México lo hemos acreditado como ciudadano; es cuestión de que el Instituto Nacional Electoral (INE) reanude sus labores para que tramite su credencial oficial. Derivado de que en las próximas elecciones del 2021 el tema del Covid-19 será la bandera de campaña de muchos candidatos. Puesto que jugará un papel importante y fundamental, será el protagonista en las elecciones y decidirá qué candidatos ganarán. Ha dejado de ser un huésped en casas ajenas al haber adquirido 32 nuevas casas residenciales en cada estado del país. Se ha vuelto omnipresente en nuestra vida diaria, pues a la vuelta de la esquina se encuentran los 349, 500 casos positivos y a punto de llegar a los 30, 000 fallecimientos y, destacando, el bombardeo masivo de noticias sobre el tema diariamente, las 24 horas del día.

Tlaxcala era el único estado donde no se había presentado ningún caso a comparación con otros estados. Actualmente, el 30 de mayo había un total de 934 casos. Al día de hoy son poco más de 3,700 y 500 defunciones. Se aumentó el número de casos positivos alrededor de 2, 700 más en solo mes y medio. Preocupante. Sin embargo, a pesar de los aumentos de datos que el mismo gobierno nos ofrece a diario, el semáforo de la contingencia sanitaria paso de semáforo rojo a naranja en la entidad y lo mismo en otras. Nos repiten que “la pandemia no ha terminado. Si te cuidas tú nos cuidamos todas y todos” pero al parecer no estamos acatando las medidas de autoaislamiento. Todo iba bien los primeros días al comienzo de la contingencia sanitaria; calles vacías, fraternidad, colaboración, locales cerrados y entendimiento sobre la gravedad del fácil acceso a contagiarse hasta que la sociedad mexicana se aburrió de estar encerrado, de tener que convivir con la familia y de regresar a la vieja modalidad, sobre todo la del consumismo. De sentirse encarcelados dentro de su propio domicilio, su único lugar seguro. Se ha bajado la guardia hacia el microscópico virus.

Hemos visto, en los últimos días, tiendas comerciales abarrotadas, también las plazas de entretenimiento, áreas de ocio, locales abiertos, reapertura de gimnasios, parques con visitantes en compañía de sus familias y hasta las iglesias se han sumado a este movimiento. Los cines también han anunciado su reapertura. Algunos usando cubrebocas y/o caretas y otros siguiendo con la ingenuidad de creerse inmunes. El gobierno de Tlaxcala ha anunciado la reapertura de las actividades no esenciales, laborales, espacios públicos y eventos deportivos. Nos invitan al contagio para no seguir en picada en términos económicos. Se ha anunciado desde hace días el uso obligatorio de cubrebocas o caretas en el transporte público, mercados y tianguis. Sin embargo, no es obligatorio porque no hay sanción si no se cumple dicha medida preventiva. Es opcional. No contagiarse es obligatorio, pues nadie quiere sufrir, pero cuidarse y cuidar de los otros es opcional.

En 1859 Charles Darwin escribió su máxima obra “El origen de las especies” donde sostiene la selección natural la cual consiste en que las condiciones de un medio ambiente que favorecen o dificultan a las especies; aquellos miembros con características mejores adaptadas tendrán más probabilidad de sobrevivir. A pesar de ello, en la biología social evolutiva mejoró la teoría de la adaptación de las especies al ser humano mencionando que existen características que incrementan la supervivencia. En este caso de conducta social y la organización de los seres humanos. Es decir, cómo devienen los seres humanos a acoplarse con otros en su entorno. En este punto cabe preguntarse si seguimos en autoaislamiento o aceptamos la cruel voluntad de salir a las calles y afrontar la nueva realidad. Muchos han optado por la segunda. Hay calles repletas de personas con cubrebocas pero sin la sana distancia donde es imposible en espacios públicos tan cerrados y, en especial, el transporte público. Se ha mencionado “ya podemos salir. Mientras tomemos las medidas de higiene y distancia estaremos bien”. Palabras que el presidente Andrés Manuel López Obrador cada vez menciona más; invita a pecar la voluntad del Covid-19. Ya bajamos la guardia. El aburrimiento en el autoasilamiento ha superado cada vez más la razón del cuidado y salir a disfrutar de la vida y los placeres. Muchos dicen “de algo me he de morir”. El fallido intento del gobierno federal y estatal por aplanar la curva quedó en buenos deseos y promesas. La curva sube como el pensar de las personas que ya tomaron el virus a la ligereza. La sociedad mexicana le ha ganado terreno a las medidas tomadas por el gobierno. El estado es incapaz de controlar a millones de personas. Se rebasó al estado mexicano.

En estos días tan cruciales donde aún no se ha tomado la decisión de cuándo se iniciará el nuevo ciclo escolar, de confusión, de familias en duelo por las perdidas familiares, de crisis económica y social, la perdida de miles de empleos, aumento de la pobreza, desconfianza sobre la toma de decisiones del gobierno, aprovechamiento de políticos de cara a las próximas elecciones en la entrega de apoyos y la decisión de continuar de la mano con el virus. Ya se aceptó el adaptarse en esta contingencia y se transformó la conducta humana. No se abraza, no se saluda, no se confía en la persona de al

lado, no hay protección en las visitas familiares. No hay espacio en donde el virus ya no pueda estar. Quedan dos elecciones: seguir en autoaislamiento o salir y tener la suerte de que el virus no te abrace. La vida se hace cada vez más al azar y donde salir se está volviendo con más intensidad una opción: me contagio o no me contagio, contagio a personas o no contagio.

Marco Antonio Mena, gobernador de Tlaxcala, menciona que “es importante mantener y no relajar las medidas sanitarias”. La pregunta obligada es, ¿cómo hacer esto posible si desde hace tiempo algunos han tirado la espada y solo portan el escudo? Estamos en la defensiva y hemos olvidado la ofensiva contra el virus. La naturaleza volvió a tomar el curso del planeta y nos puso un ultimátum a respetarlo. Nos ha propuesto a comenzar una nueva realidad enviándonos a su nuevo paladín: el Covid-19.

La decisión la tienes tú. Te proteges o no te proteges. Te cuidas o no te cuidas. La discordia se pronuncia más fuerte y con mayor intensidad. Fallaremos como sociedad o triunfaremos en esta dura batalla de combatir al virus. ¿Saldremos victoriosos o fracasaremos? La decisión la tomas tú. He ahí la cuestión.

Este escrito no tiene que ver con el punto de vista del medio informativo. Las ideas son exclusivamente de la opinión del autor.

Related posts

Super coalición: una mala fórmula

REDACCIÓN

Comprar cerveza sí; donar sangre no

REDACCIÓN

Viviendo con el COVID-19

REDACCIÓN

Leave a Comment

WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
error: Información Protegida !!
A %d blogueros les gusta esto: