¡La fase 3 del coronavirus ha llegado! ¿Y ahora qué?
El COVID-19 ha tenido un papel importante en este año en casi todos los países del mundo. Se ha convertido en el enemigo número 1 a vencer por parte de todos los gobiernos en donde el coronavirus se ha impregnado. Dependiendo de cada país y de su sistema político es que se han implementado diversas acciones para poder disminuir los contagios y los lamentables fallecimientos en sus naciones. Como también hemos visto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha jugado un papel importante en ayuda a los países para la toma de medidas precautorias y sugerencias que deben de tomar los gobiernos para evitar contagios y reducir la curva de fallecimientos. También ha hecho una declaratoria sobre las fases de una pandemia: fase 1.- primeros casos por importación; fase 2.- transmisiones locales o contagio comunitario; fase 3.- los contagios y defunciones alcanzan su punto máximo; fase 4.- disminución gradualmente del número de contagios; y, por último, fase 5.- fin de la pandemia.
El pasado martes, 21 de abril, el subsecretario de salud, Hugo López-Gatell, en la conferencia de la “mañanera” del presidente López Obrador, declaró oficialmente que México está en la fase 3 de la pandemia; el número de contagios y número de fallecimientos estarán en su pleno apogeo que pronostican que llegará entre el 8 y 10 de mayo. Es aquí donde el gobierno federal y los gobiernos de los estados ya han tomado medidas precautorias para responder a la demanda de reducir el número de contagios. Aunque la sociedad mexicana no ha ayudado mucho porque sigue en su necedad de estar fuera de casa y llevar su vida como si fuesen inmunes al coronavirus.
Hasta el día 22 de abril se han reportado en el país 10, 544 casos confirmados y, lamentablemente, 970 defunciones. En este sentido, Tlaxcala sigue en aumento con 100 casos positivos, 13 defunciones y, afortunadamente, 34 personas recuperadas del COVID-19. Así también, debemos de hacer el análisis de los casos sospechosos que han aumentado hasta llegar a los 267. Otro factor que hay que tener claro y no hay que tomar a la ligera es el método Centinela empleado por los epidemiólogos para conocer más allá de los casos confinados como positivos en el examen del COVID-19. De acuerdo con Arturo Erdely, el doctor en ciencias matemáticas y profesor de tiempo completo en la UNAM, estima que para la semana epidemiológica 14, que finalizó el 4 de abril, habría un total estimado de 312, 102 personas contagiadas en México del nuevo coronavirus.
¿Y ahora qué? Al parecer muchos gobernantes, junto con el gobierno federal, no se han puesto de acuerdo en una misma sintonía sobre las medidas que deben de llevar a cabo para evitar el incremento en los contagios y bajar la curva de las defunciones. En un trabajo dispar y en muchos casos omisos a las indicaciones federales han tomado sus propias medidas precautorias. Muchos gobernantes han tomado las decisiones drásticas de cerrar establecimientos no esenciales, reuniones, museos y un gran etcétera. Sin embargo, algunas personas no parecen importarles estas medidas, pues siguen saliendo a la calle sin ninguna medida precautoria y sin miedo al coronavirus.
En estas medidas es importante señalar el anuncio tardío del uso “obligatorio” de cubrebocas en las personas que transiten por las calles. Los gobiernos han anunciado su uso obligatorio, sin embargo no hay ninguna sanción para aquellas personas que no acaten las indicaciones de las instancias de salud. Como ejemplo, hasta apenas el 23 de abril, día en que se escribo este texto, el gobernador Marco Mena anunció la medida de cubrebocas en mercados y transporte público. A Tlaxcala se les suman los estados de Jalisco, Estado de México, Michoacán, Puebla, Tamaulipas, Aguscalientes, Nuevo León, Coahuila, Xalapa y Orizaba en Veracruz, Nuevo Laredo en Tamaulipas y, hasta apenas siendo el epicentro a nivel nacional, la Ciudad de México.
Esta medida de prevención no ha sido tomada a nivel federal, pues el subsecretario de salud, doctor Hugo López-Gatell, ha anunciado más de una vez que “las mascarillas o cubrebocas dan una falsa sensación de seguridad”. Tal vez por no crear compras de pánico de esta protección, que hasta la fecha se venden alrededor de 5 pesos a 15 pesos, y escasear para los que en verdad los necesiten. Sin embargo, especialistas de la UNAM, recomiendan su uso. Asimismo, países como República Checa, Eslovaquia, Austria, Turquía, Alemania, Korea del Sur, Japón, Singapur, Hon Kong y, sorprendentemente después de menospreciar esta medida, Estados Unidos han dado el aviso del uso obligatorio de este artefacto preventivo. Como se ve en la siguiente gráfica países que utilizan esta medida para reducir la aspiración de las partículas del coronavirus tienen un bajo índice en los casos positivos a comparación de otros países en los que no es fundamental su uso.
Gráfica: John Burn-Murdoch para el Financial Times
Algunos ya han tomado el liderazgo entre sus estados. Han tomado medidas de confinamiento social, medidas económicas para algunos empresarios y trabajadores informales como formales. Otros tomando con seriedad multas y sanciones en establecimientos que no acaten las ordenes de cerrar sus puertas. Como también desinfectar las calles más transitadas. Lo cierto es que debe de haber un acuerdo por medio de la CONAGO (Confederación Nacional de Gobernadores) junto con el gobierno federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, en un trabajo de gobernanza y liderazgo para tomar la seriedad en las medidas precautorias. Pues, al parecer, cada gobernador ha tomado sus propias medidas y no en un trabajo conjunto con estados colindantes y, de suma importancia, con el gobierno federal. Asimismo, seguir las indicaciones de los científicos y especialistas. Recordando que el COVID19 amenaza a nuestra salud y la saturación de nuestro sistema de salud y, al mismo tiempo, las medidas de aislamiento social provocan daño a las actividades económicas. Eso por un lado.
Por otro lado, ¿y ahora qué nos toca a nosotros como sociedad mexicana? Seguir las indicaciones del gobierno federal y de nuestro gobierno estatal. Usar cubrebocas para reducir los contagios y generar un ambiente de protección entre nosotros. Generar y hacer conciencia de nuestra realidad y creer en que el coronavirus existe y esta en nuestro entorno social. No difundir las noticias falsas o creer que nuestras diferentes divinidades nos protegerán del virus, en los escapularios como dice nuestro presidente. Nos toca tomar acciones preventivas en el cuidado de nuestra salud, en el lavado constante de manos, no fumar en la calle, salir solamente por lo esencial y, los que pueden, tener autoaislamineto.
Esta es una batalla contra este virus que va para largo. Especialistas, por ejemplo Harvard, prevén que esto durará años hasta el 2021 y otros, más drásticos, hasta el 2024. Así también, la OMS ha anunciado que “el virus estará con nosotros por mucho tiempo”. Generar un ambiente de cohesión social por el simple hecho del valor de la supervivencia de nuestra especie humana. Debido a que ya estamos en la fase 3. La más severa y dolorosa decretada por la OMS.
Nos toca compartir solo lo verídico y concientizar desde nuestras trincheras sobre que esta realidad es para todos y que si uno no cree en el coronavirus afecta a todos.
Por lo mientras sigan las medidas, cuídense y tengan presente que esta nueva realidad que nos tocará vivir será un ejemplo sobre lo que queremos como sociedad. Puesto que muchos especialistas consideran que después del COVID 19 vendrán más epidemias. Hay que estar preparados.
